Más allá de su reflejo

Archivado en General • Fecha: 20-11-2006 00:12:28

Siempre le gusto contemplarse en los espejos, mirar cara a cara a esa que se decía su reflejo. De pequeña pasaba las horas muertas hablando consigo misma en el silencio de su habitación, sin más compañía que su imagen reflejada en el gran espejo, que ocupaba toda la puerta de doble hoja del armario ropero.
Siempre fue una criatura solitaria, aunque no por ello huraña ni arisca. Tenía sus amigos y sus amigas, aquellos con los que había crecido y estudiado desde la más tierna infancia. Pero sin lugar a dudas de la compañía que más disfrutaba era de su reflejo.
Le encantaba vestirse de mil maneras distintas y contemplarse, dar vueltas sobre si misma como si de una modelo de pasarela, o una bailarina de ballet se tratase. Todo dependía del traje y de la ocasión.
También se contemplaba desnuda. Le encantaba disfrutar de ese color canela que adquiría su piel tras los prolongados baños de sol que tomaba cada día.
Su familia siempre la educó sin tabúes ni prejuicios con respecto a su cuerpo y su sexualidad, para ellos la desnudez era algo natural y sano y con esa creencia creció.
Por ello su piel disfrutaba de un tono uniforme, del que se sentía inmensamente orgullosa, y que tanto contrastaba con su larga melena morena y sus grandes y brillantes ojos verdes.
Quien no le conociese bien pensaría, sin ningún lugar a dudas, que pecaba de narcisista. De hecho fueron muchos los que la tacharon de superficial y ególatra sin preguntarse que había tras esa afición.
Con tan sólo haber mostrado un poco de interés ella les habría contado que no era la vanidad lo que la empujaba a pasarse horas y horas frente al espejo.
La realidad era muy distinta, tan distinta que nadie jamás podría haberla imaginado.
Ella había descubierto que era lo que se escondía más allá de su reflejo, había sido capaz de vislumbrar el mundo que habita al otro lado del espejo.
Todo sucedió el día que cumplió los 15 años. Aquel día iban a celebrar una gran fiesta, que habría de durar todo el día y toda la noche, con todos sus amigos y familiares. Bailarían, beberían, nadarían en las cálidas aguas de la cala que había frente a la casa y disfrutarían de los mejores manjares que se pudiesen imaginar.
Le hicieron multitud de regalos, entre ellos varios espejos de distintos materiales pues todos sabían bien que era lo que más le gustaba.
Y allí se encontraba, entre todos ellos, el espejo que cambió su vida y su forma de percibir el mundo.
A simple vista nada le diferenciaba de un espejo normal, pero si se observaba detalladamente, con la mirada experta de quien ha admirado mil y un espejos, rápidamente se descubría que no era un espejo como los demás.
Su superficie parecía ser de un agua tan pura y cristalina que atrapaba todos y cada uno de los matices de aquello que se reflejase en su superficie.
Estaba enmarcado en ónice y decorado con unos preciosos relieves de figuras danzantes, tan delicadas y hermosas que se le antojaron ninfas o diosas.
Desde el mismo momento en que lo vio se convirtió en su favorito y mando que lo instalaran en su habitación, engastado en la puerta de su ropero para poder disfrutarlo todos los días desde ese momento.
En cuanto lo hubieron instalado subió a su cuarto para poder admirar la belleza de aquella obra de arte.
Comenzaba a ocultarse el sol y la luz anaranjada del ocaso se colaba por la ventana abierta de su habitación, arrancándole mil destellos a las gotitas de agua que cubrían su piel de ébano, resaltando aún más su belleza natural y otorgándole una apariencia cuasi etérea.
La límpida superficie del espejo le devolvió su reflejo nítido, resaltando todos sus matices.
Las gotas de agua brillaban como diamantes con los rayos anaranjados del sol. Sus ojos verdes resplandecían de felicidad. Su blanca sonrisa contrastaba con el todo dorado de su piel.
Comenzó a admirar sus formas de mujer, su pecho firme, sus nalgas redondas y ligeramente respingonas, su vientre plano, sus brazos y piernas bien torneados por el ejercicio que practicaba a diario y su pubis, que gustaba de lucir siempre bien depilado, al igual que sus piernas y axilas.
Echando los brazos hacia atrás se acicaló la larga melena que le llegaba hasta la cintura y se dio la vuelta para contemplarse desde ese ángulo.
Su sorpresa fue mayúscula cuando escucho una voz a sus espaldas, sabiendo que había cerrado la puerta para disfrutar en la intimidad de ese momento mágico que era descubrir las particularidades de cada espejo.
- Tienes una figura preciosa. Realmente te puedes comparar con las ninfas que adornan este espejo.
Miró por encima de su hombro para ver quien había pronunciado esas palabras y se encontró con su propio reflejo mirándole a los ojos.
- Debo de estar soñando... si tu eres mi reflejo ¿Cómo es que no estás de espaldas como yo?
- Porque soy mucho más que tu reflejo, y este es mucho más que un simple espejo. Es la puerta a un mundo mágico y misterioso. Es la puerta al otro lado.
- ¿Al otro lado? ¿Te refieres a otro mundo, otra realidad?
- Si, quizá se pudiese expresar así... aunque en realidad es vuestro mundo y vuestra realidad, pero vista desde, por llamarlo de algún modo, otro lado.
- ¿Entonces tú eres yo? Es decir... ¿Tú y yo somos la misma persona en 2 lados distintos?
- Así es. Yo soy tu reflejo y tú eres el mío. Los espejos normales solo te permiten ver una parte de nosotras. La parte física, superficial. Sin embargo este espejo es mágico y muestra mucho más. Este espejo muestra el alma y el corazón, la verdadera belleza que se esconde en cada uno, no tan solo su apariencia corporal. Eso es el otro lado, es el lugar donde todo el mundo se muestra tal y como es en realidad, sin disfraces de ningún tipo.
- ¿Quieres decir que si alguien se mira en este espejo no sólo vera su reflejo sino también su alma?
- Eso mismo. Tu te ves hermosa porque posees un corazón puro y sincero. Rebosante de amor y ternura por los demás. Además no te ves cohibida por los tapujos de la sociedad y no te avergüenzas de tu cuerpo ni de tu desnudez y es por eso que tu reflejo es tan luminoso y vibrante.
- ¿Y tiene nombre este espejo mágico?
- Sí, tiene un nombre. Pero estoy segura de que tu ya conoces cual es, ¿verdad?
- Creo que sí... no puede ser otro que El Espejo del Alma.

Escrito por Memnoch
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Comentarios

  1. Memnoch Lindo, que lindo relato, parece que la inspiracion ha vuelto y de que manera. Tengo como mil cosas que decir pero no se pueden decir por que no se escriben, pero tu relato lo senti con el corazon.
    Un Beso

    Ninfita — 20-11-2006 03:56:32

  2. Bello relato, ciertamente. Q sería de nuestra imagen sin el alma? q diría tu espejo del alma? seguro q reflejaría también una belleza innata, pues eres también una bella persona tanto por fuera como por dentro.
    Yo no sé q diría el mío si me mirase...
    Saludos desde el Inframundo.

    Credendo Vides — 20-11-2006 20:24:31

  3. Yo hablo conmigo misma delante del espejo, q asi da la sensacion d q no estoy tan loca como si lo hiciera sola

    Muy bonita la historia, cuando consigues q me quede con una sonrisa en la cara, me caes mejor :P

    Muakssssssss

    yahoraquebonita — 21-11-2006 11:26:43

  4. Creo que debe dar miedo asomarse a un espejo así... Saludos.

    Ume — 21-11-2006 12:39:47

  5. Estaba intrigada pensando que pasaría algo malo al final del relato y qué va, todo lo contrario. Un final lleno de emoción y ternura. Genial.

    Un beso.

    Miada — 21-11-2006 19:03:37

  6. Ojala todos tuvieramos un espejo del alma, para poder vernos en ciertos momentos. Aprenderiamos a ser mejores personas. El relato, precioso.
    Mil besos, Elisa.

    elisa — 24-11-2006 09:18:24

  7. a veces los espejos son muestran esas cosas que somos incapaces de ver...
    me ha gustado mucho!!
    besitos!!

    bita — 26-11-2006 15:08:48

  8. Yo tengo un espejo parecido, o eso creo.
    Un beso.

    LyKa — 27-11-2006 14:56:16

  9. Que bonito seria tener un espejo asi... tal vez lo tenga pero yo no sea como tu protagonista.

    Un beso

    Sigue escribiendo ;-)

    Daila_ — 28-11-2006 23:35:53

  10. Hola pase por aqui y no me gusta lo que escribes la verda es que me agradaria dar una cagada aqui y lavarme el culo con tu cara

    nosferatu — 06-12-2006 10:16:28

  11. ¡ains!

    Yo estoy segura de que hace semanas te comenté este post... pero no hay manera, no quedan...

    Que te dije que me gustaba mucho este relato.

    ains que mal!! no sé si este quedará...

    un besito

    synn — 11-12-2006 16:13:45

  12. Hay tantas cosas que nos dicen ciertos espejos... ;)
    Me gusta el texto niño, un besote enorme !!

    tharsis — 11-12-2006 18:53:23

  13. a ver si ahora me deja comentar. Por si me deja, sólo pasé a saludarte.

    Un beso

    Istharb — 17-12-2006 14:44:00


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