Suiza es un país lleno de maravillas, pero sin lugar a duda las más famosas son sus magnificas montañas.
Inmensas y escarpadas, coronadas de un manto blanco que refulge la luz del sol. Hay cientos, quizás miles, de estas gigantescas obras de arte de la naturaleza para visitar, pero de entre todas ellas nosotros escogimos las de la zona de Grindelwald.
Este es un paraje en el que es muy normal encontrar cientos de turistas por sus calles, muchos de ellos japoneses. Estos son sin duda alguna los visitantes por excelencia de la zona y para constatarlo tienen incluso una oficina de turismo solo para ellos en la que la información, ya sea hablada o escrita, se les facilita en su propio idioma.
Existen una gran variedad de combinaciones posibles para recorrer este paraje excepcional. Nosotros escogimos una que nos permitió realizar el recorrido sin apenas esfuerzo a la vez que disfrutábamos de unas estupendas vistas aéreas desde el teleférico desde el pueblo hasta Männlichen.
Una vez allí no pude evitar el quedarme totalmente embelesado con el paisaje, y es que a 2225 mts. de altura las cosas se ven muy diferentes. Estabamos rodeados de cumbres nevadas y el aire que respirábamos era tan limpio y fresco que lograbas olvidarte de que existen las ciudades y la polución. De repente solo existían esas montañas y ese aire puro, no había más mundo que el de esas cumbres milenarias, que observan impávidas el paso de los años y que seguirán existiendo cuando nosotros ya no estemos en este mundo.
Desde Männlichen realizamos una ruta a pie denominada Panoramaweg, la cual finalizaba en Kleine Scheidegg. La duración estimada del trayecto era de 1 h y 20 min. aunque nosotros la realizamos en menos tiempo, eso si disfrutando del paisaje tranquilamente y recorriendo el camino sin prisas.
Cuando se llega al final del camino y miras hacia atrás te sorprendes de la cantidad de kilómetros que has recorrido sin darte cuenta y sin cansarte ni un ápice. Quizás sea el efecto de disfrutar del recorrido, o quizás sea que esas cumbres ejercen un hechizo sobre sus visitantes, pero sea cual sea el motivo el resultado final es que en lugar de cansancio sientes regocijo en tu interior.
Me gustaría ser más extenso y contaros cada paso que di por esos senderos llenos de la viva magia de la naturaleza, sin embargo se que por mucho que lo intentara no lo lograría, pues algo tan maravilloso solo se puede apreciar viviéndolo.
De todos modos hice muchas fotos, más que de cualquier otro lugar de los que visité, con lo que podréis admirar parte de la belleza de tan mágico lugar visitando el álbum. Espero que disfrutéis del recorrido.
Gracias por venir.
Sélah — 26-10-2005 12:56:06
Valentina — 26-10-2005 18:41:08
Credendo Vides — 26-10-2005 21:33:41
Tharsis — 27-10-2005 16:04:51
Synn — 27-10-2005 16:53:33
Cris — 29-10-2005 11:21:25
Wendeling — 29-10-2005 14:28:12
gasord — 30-10-2005 15:49:26
Vera — 31-10-2005 13:01:31
Rosa — 01-11-2005 22:40:16
Venus — 02-11-2005 19:25:44