Mis vacaciones han llegado a su fin. Ayer por la noche volví al trabajo y a la rutina, aunque he de reconocer que ya la echaba un poco de menos, y es que al fin y al cabo los adictos al trabajo nunca nos curamos del todo, ¿o si?
El primer día no fue muy agotador, pero tuve la suficiente cantidad de trabajo como para cansarme lo justo y necesario para poder dormir por la mañana como un bebé. Hacía mucho tiempo que no conseguía dormirme tan bien y tan pronto por la mañana, espero que hoy lo vuelva a conseguir y así conseguir una rutina de sueño diurno tras casi 4 años de vida nocturna.
Mi último fin de semana de vacaciones ha sido realmente intenso y he disfrutado muchísimo de la compañía que he tenido. Para mí este finde dio comienzo el jueves con la llegada de Thanatos a la ciudad.
El día de antes Ishtar y yo quedamos en darle una sorpresa e ir a buscarla todos juntos a la estación de autobuses. Los primeros en llegar fueron Ishtar y Lestat, así que Thanatos se encontró en primer lugar con ellos. Yo llegué el último, había un poco de tráfico en la entrada de la ciudad.
La sorpresa que se llevó Thanatos al verme fue mayúscula, aunque no se si se debía a que no se esperaba el verme allí o a la rosa blanca que le lleve como regalo de bienvenida. Lógicamente Ishtar tuvo otra rosa blanca para ella, y es que es de mala educación que haya 2 damas y regalarle solo flores a una, y uno aún se sigue considerando un caballero, aunque hay quien prefiera llamarme pelota ;)
Tras el encuentro inicial y las debidas presentaciones emprendimos el camino hacia el hotel donde se alojaba Thanatos, para que pudiese dejar su equipaje, y una vez allí aprovechamos para recorrer tranquilamente el pueblo.
Hasta ese momento ninguno de nosotros había estado nunca allí con lo que aprovechamos para dar una vuelta.
Al día siguiente quede por la mañana con Thanatos y le estuve enseñando la ciudad en la que vivo, aunque con la mala fortuna de que a media visita se nos puso a llover a cantaros. Por la tarde, después de comer, quedamos con Ishtar y Lestat y fuimos a dar una vuela por Diagonal Mar, ya que con la lluvia no se podía pasear por la calle sin quedar completamente empapados.
Esa noche yo tenía el concierto de Manolo García, que actuaba en el Palau de la Penya. Fue un concierto magnifico, increíble, apoteósico, al menos para mi, que duró aproximadamente unas 2 maravillosas horas.
Tras el concierto me dirigí al bar donde estaban Thanatos, Ishtar, Lestat y Sepi tomando unas copas.
El sábado no madrugamos demasiado y quedamos prácticamente a la hora de comer. Fuimos a Masnou a un restaurante del que me habían hablado bastante bien. La verdad es que la carta era de esas que te dejaban un poco en ascuas, pero tras hacer la elección quedamos muy satisfechos de lo que habíamos pedido. La presentación de los platos era excelente y el sabor aún lo era más.
La tarde transcurrió tranquila y un poco pasada por agua, como el resto del finde excepto el domingo. Estuvimos con Ishtar y Sepi dando vueltas por Santa Coloma y a última hora se incorporó Lestat al grupo.
El domingo tocó madrugar puesto que el autocar salía a las 11:30 de la estación. Como íbamos con tiempo de sobra aproveche para hacerle un poco de ruta turística con el coche de camino a la estación.
Allí almorzamos y nos despedimos con un gran abrazo y la promesa de un próximo reencuentro, esta vez en sus dominios.
Ha sido un magnifico fin de semana y un magnifico final de vacaciones y se lo he de agradecer a Thanatos, Ishtar, Lestat y Sepi. No cambies nunca, sois geniales.
Besos y abrazos para tod@s y en especial para ell@s.
Ume — 17-10-2005 20:40:51
Cris — 17-10-2005 21:08:46
Credendo Vides — 17-10-2005 22:09:19
Gaddira — 17-10-2005 23:59:26
synnove — 18-10-2005 15:58:51